14 Oct 2026

TIEMPO ARGENTINO

Una justicia laboral a la medida del Capital

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La Presidenta de la Asociación de Abogados y Abogadas Laboralistas, Mariana Amartino, publicó el pasado 10 de octubre esta columna de opinión en el diario «Tiempo Argentino». La compartimos aquí.

En el marco del traspaso de la Justicia Nacional del Trabajo a la órbita porteña, la designación de jueces sin especialización en los nuevos juzgados de la CABA consolida un fuero afín a los intereses patronales y vulnera el derecho humano a una tutela judicial efectiva para la clase trabajadora.

La reciente designación de magistrados y magistradas para los nuevos juzgados laborales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires expone una decisión política deliberada para vaciar de contenido la protección de la parte más débil en la relación laboral. En medio del desguace de la Justicia Nacional del Trabajo, la mayoría de los nombramientos realizados por la legislatura porteña consolidan un fuero a la medida de las patronales, al incorporar magistrados/as sin especialización en la materia ni versatilidad social, ambas indispensables para entender el conflicto laboral.

Tal como ha sido reconocido por la Corte Interamericana en su Opinión Consultiva 27/2021, el derecho a una justicia especializada es un derecho humano consagrado en la Convención Americana sobre Derechos Humanos (CADH), conquistado al calor de las luchas del movimiento obrero.

Frente a la asimetría insoslayable entre el capital y el trabajo, los Estados tienen la obligación de garantizar un fuero especializado que juzgue aplicando los principios del Derecho del Trabajo –irrenunciabilidad, primacía de la realidad, indemnidad, estabilidad- con perspectiva de género y discapacidad, y adapte el proceso a la realidad laboral, para asegurar una tutela judicial efectiva.

Para cumplir esta función constitucional, se requieren magistrados/as que comprendan la desigualdad estructural de la relación capital-trabajo. La precarización no es solo la falsa «autonomía» del trabajo de plataformas o el fraude contractual en sectores históricamente afectados; es también contar con magistrados/as inidóneos nombrados a dedo por la política que carecen de toda preparación para ocupar los cargos, salvo contadas excepciones.

Una justicia que no mira la realidad termina siendo ciega y funcional al abuso de las patronales. Sin un fuero especializado y comprometido con la dignidad humana, no hay tutela efectiva de los derechos ni trabajo digno posible, no hay autonomía ni libertad sindical, ni tampoco organizaciones sindicales libres de toda injerencia estatal, por lo que, el traspaso de la Justicia laboral a CABA no es más que la progresiva e inexorable licuación de los derechos laborales.

En este número